
El cierre del año y el inicio de uno nuevo suelen venir acompañados de mensajes sobre “nuevos comienzos”, logros y grandes metas. También puede traer una lista mental de cosas pendientes: lo que quería hacer, lo que no pasó y lo que hubiera querido manejar de otra manera. Puede ser tentador enfocarse en lo que no se logró.
Si ese es su caso, no tiene que obligarse a reflexionar si se siente abrumador. Sin embargo, hacer un espacio para notar los logros, por pequeños que parezcan, puede ofrecer otro tipo de estabilidad. No porque cambie lo que pasó o le quite importancia a lo difícil, sino porque la perspectiva influye en cómo seguimos adelante.
Cuando la alegría se siente complicada
La alegría no siempre se ve como celebración o entusiasmo. A veces es silenciosa. A veces aparece junto con el duelo o el cansancio. Y en algunos momentos, no aparece en absoluto.
Hacer espacio para la alegría no significa fingir que todo está bien ni buscar el lado positivo donde no corresponde. Puede ser simplemente reconocer momentos en los que usted siguió adelante, se adaptó o se cuidó, especialmente cuando las circunstancias estaban fuera de su control.
Reconocer los logros, incluso cuando parecen pequeños
Los logros son muy personales. No tienen que ser visibles para otras personas ni sentirse impresionantes. Pueden incluir cosas como:
- Superar una conversación difícil
- Pedir ayuda, incluso si fue incómodo
- Descansar cuando lo necesitaba, en lugar de seguir forzándose
- Establecer un límite, o reconocer que hacía falta uno
- Tomarse un descanso y volver cuando tuvo la energía
- Intentar de nuevo, incluso después de que algo no salió como esperaba
Para algunas personas, un logro es simplemente haber salido adelante en un día difícil. Para otras, es darse cuenta de que manejaron una situación de manera distinta a como lo habrían hecho antes. Todo eso cuenta.
Celebrar no tiene que ser algo grande
Celebrar un logro no requiere un gran gesto. Puede ser tan sencillo como:
- Notarlo y ponerle nombre
- Escribirlo
- Compartirlo con alguien de confianza
- Permitirse sentir un momento de alivio u orgullo
Y, a veces, celebrar significa reconocer: hice lo que pude con lo que tenía.
Seguir adelante, sin forzarse
No tiene que sentirse con esperanza sobre el futuro para seguir adelante. Y no tiene que “empezar de nuevo” solo porque cambió el calendario.
A veces, seguir adelante significa darse permiso para ir paso a paso, o para intentarlo de nuevo cuando sienta que es el momento. Si el último año ha sido duro, hacer espacio para la alegría puede empezar por hacer espacio para el descanso, la reflexión o ser más amable consigo mismo. Eso también son logros.
Dondequiera que se encuentre en este momento, no tiene que forzar un significado ni optimismo. Pero si hay aunque sea un momento —un esfuerzo, una pausa, un momento en que se cuidó— puede ser valioso reconocerlo.
Si le resulta útil, puede reflexionar sobre preguntas como:
- ¿Qué me exigió mucho este año?
- ¿Qué me ayudó a seguir adelante, aunque fuera de maneras pequeñas?
- ¿Cuándo me mostré paciencia, cuidado o flexibilidad?
- ¿Qué aprendí sobre mis límites o sobre lo que necesito?
No hay respuestas correctas. Y si no se le ocurre nada de inmediato, también está bien.
Si desea dar un siguiente paso con sus finanzas
Si desea comenzar el nuevo año con un pequeño logro, puede elegir una meta financiera que se sienta realista para donde se encuentra ahora. No tiene que ser grande. Puede ser algo que revise y ajuste con el tiempo.
Si siente que es un buen momento para dar un paso, puede establecer una meta SMART con MyMoneyPath. ¿No sabe por dónde empezar? Responda unas cuantas preguntas y le compartiremos recursos en nuestro sitio web que están más alineados con lo que está buscando.
