
Además de conseguir el puesto, una entrevista también es una oportunidad para conocer mejor el puesto, el equipo, las prestaciones, los requisitos y las expectativas, y para saber si te parece que encaja contigo.
Para que la entrevista sea un éxito, te ayude a conseguir el puesto y te permita saber si el trabajo te conviene, es recomendable prepararse. A continuación te ofrecemos algunas ideas para empezar.
1. Vuelve a consultar la descripción del puesto y la página web de la empresa
Vuelve a leer la descripción del puesto para recordar qué es lo que busca la empresa. Dedica un rato a echar un vistazo a su página web, sus redes sociales y cualquier noticia reciente. Mientras lo haces, fíjate en lo que te llama la atención o con lo que te sientes identificado. Esto puede ayudarte a comprender mejor el puesto y cómo podrías encajar en él.
2. Céntrate en lo que quieres destacar
Ya has enviado tu currículum (y quizá una carta de presentación), así que la entrevista no consiste en repetir todo lo que ya figura en el documento. En su lugar, piensa en lo que quieres destacar y desarrollar:
- ¿Qué experiencia es la más relevante para este puesto?
- ¿Qué ejemplos ayudan a poner de manifiesto tus puntos fuertes?
- ¿Qué información no se incluyó en tu solicitud?
Esta es tu oportunidad de añadir más detalles y ayudar a que tu experiencia cobre vida.
3. Si no tienes experiencia directa, explica tu enfoque
Es habitual encontrarse con aspectos de una descripción del puesto para los que no se tiene experiencia directa. Si eso ocurre, piensa en lo siguiente:
- ¿Cómo abordarías esa responsabilidad?
- Tanto si has hecho algo parecido en otro contexto
Esto puede ayudar a demostrar cómo piensas, resuelves problemas y te adaptas, incluso si nunca antes has realizado esa tarea concreta.
4. Prepárate para la pregunta «Háblame de ti»
Aunque el tipo de preguntas que se formulan puede variar según el sector, es muy probable que te pregunten algo parecido a «Háblame de ti». Es una pregunta habitual, pero responderla puede resultar más complicado de lo que parece. Se trata de una pregunta muy amplia, y no siempre queda claro si debes centrarte en tu experiencia profesional o hablar de forma más general sobre quién eres. No conviene compartir demasiados detalles personales, pero tampoco recitar simplemente tu currículum.
A la hora de responder a esta pregunta, ten en cuenta lo siguiente:
- Una breve presentación, incluyendo dónde tienes tu sede
- Una descripción general de tu experiencia o de los ámbitos en los que has trabajado más
- Cuéntanos un poco sobre tus valores o cómo enfocas tu trabajo
- ¿Por qué te interesa este puesto?
No hace falta que lo cuentes todo ni que entres en demasiados detalles. Esto es solo un punto de partida, y es probable que el entrevistador te haga preguntas de seguimiento para saber más.
5. Practica cómo transmitir tu experiencia
Es fácil hablar demasiado rápido o sentir la necesidad de decirlo todo de golpe durante una entrevista. Dedicar tiempo a practicar puede ayudarte a sentirte más cómodo y a expresar tus respuestas con mayor claridad. Prueba lo siguiente:
- Decir tus respuestas en voz alta
- Practicar con alguien en quien confíes y pedirle su opinión
- Grábate para fijarte en tu ritmo y tu claridad
- Hacer una pausa antes de responder si necesitas un momento para pensar
Al responder a las preguntas, ser específico y conciso puede ser de gran ayuda para que los demás comprendan mejor tu función y tu contribución. En lugar de hablar en términos generales, da un ejemplo claro de lo que hiciste, cómo lo abordaste y qué resultados se obtuvieron.
6. Ten cuidado con cómo hablas de tus experiencias laborales anteriores
Si has tenido una experiencia negativa en un puesto anterior, puede resultar complicado hablar de ello durante una entrevista, sobre todo si te preguntan directamente por ese trabajo o por qué lo dejaste. Es recomendable no mostrarse demasiado negativo al respecto en una entrevista, así que piensa bien cómo podrías abordar el tema si surge. Por ejemplo, podrías decir: «El ambiente de trabajo no encajaba del todo conmigo, pero aprendí mucho sobre [la comunicación / la gestión de prioridades contrapuestas / el trabajo con diferentes equipos], y valoro mucho esa experiencia».
El objetivo no es ignorar lo que pasó, sino hablar de ello de una manera que demuestre reflexión y mantenga el foco en tu crecimiento y en lo que buscas de cara al futuro.
7. Planifica bien los detalles prácticos de tu entrevista
Las entrevistas pueden realizarse en diferentes formatos, como por Zoom, por teléfono o en persona. Planificar con antelación en función del formato puede ayudarte a sentirte más preparado.
Si la entrevista es virtual, busca un lugar tranquilo, con buena iluminación, conexión a Internet estable y libre de distracciones. Si no dispones de un espacio así en casa, puedes consultar en tu biblioteca pública local si ofrecen salas de estudio que se puedan reservar.
Si la entrevista es presencial, planifica el transporte con antelación para asegurarte de llegar a tiempo. Aparcar o encontrar la ubicación exacta a veces puede llevar más tiempo de lo esperado, por lo que puede ser útil preguntar esos detalles con antelación.
8. Ven preparado con preguntas
Alfinal de la entrevista, es probable que te pregunten si tienes alguna pregunta. Esta es tu oportunidad para obtener más información sobre el puesto y el lugar de trabajo. Podrías plantearte preguntar:
- ¿Cómo es un día normal en este puesto?
- ¿Cómo se mide el éxito?
- ¿Cuáles son los aspectos más importantes que buscas en este puesto?
- ¿Hay oportunidades de formación y desarrollo profesional?
Esta es también una oportunidad para reflexionar sobre lo que te importa en un entorno laboral y hacer preguntas que te ayuden a determinar si el puesto se ajusta a tus expectativas.
9. Presta atención a cómo te sientes durante el proceso
Durantela entrevista, presta atención a cómo se desarrolla y a cómo se responden tus preguntas. Esto te puede dar una idea del ambiente de trabajo y de si te parece un lugar adecuado para ti. Algunos aspectos a los que podrías prestar atención:
- Cambios frecuentes de planes, retrasos o desorganización
- Un proceso de selección largo o poco claro
- Cómo hablan de antiguos empleados o compañeros de equipo
- ¿Se responden tus preguntas con claridad?
- Si la forma en que hablaban del trabajo o de la empresa se ajustaba a tus valores y necesidades
Estos detalles pueden ayudarte a hacerte una idea más clara de cómo funciona la organización y de qué podrías esperar si trabajaras allí.
10. Sé flexible si las cosas no salen según lo previsto
No todas las entrevistas saldrán exactamente como esperas. Puede que te hagan una pregunta para la que no te habías preparado, que surjan problemas técnicos o que sientas que no has expresado algo tal y como querías. No pasa nada. Haz lo que puedas en ese momento y recuerda que una sola interacción no define tus habilidades ni tu potencial. Si no consigues el puesto, puedes reflexionar sobre lo que te salió bien y lo que podrías abordar de otra manera la próxima vez. También puedes pedir comentarios.



